martes, 8 de julio de 2014

Preparando la llegada del bebé III: La habitación


El tema de la habitación del bebé está claro que depende de muchos aspectos, pero yo creo que los más importantes son: el factor espacio y económico y si el bebé va a dormir de inmediato en ella.
Yo voy a hablar de como lo enfoqué yo y de como ha sido y vuelve a ser esta experiencia para mí.

Mi marido y yo empezamos a vivir en nuestra casa hace ya casi diez años, cuando apenas teníamos veinte y nos quedaba muy pero que muy lejos lo de ser padres. 
Así que no pensamos ni tuvimos en cuenta para nada el tema a la hora de montarnos la casa. Entre una cosa y otra solo dejamos libre una habitación de las cuatro que tenemos. Montamos una habitación de invitados muy básica y listos.

Cuando me quedé embarazada de Diego, esa habitación tuvo que desaparecer por completo, porque en las otras dos (un vestidor y un despacho) no dejé hueco ni para una cama de 90 cm.
Es la habitación más grande después de la nuestra y la verdad es que es más bien pequeña, pero bueno, por lo menos tiene una forma bastante cuadrada y es luminosa. Tiene una ventana que da a nuestro jardincito y que tiene vistas al parque que tenemos en frente de casa, con unos pinos altísimos con muchos pájaros. No me puedo quejar, aunque preferiría una habitación de 20 metros, jajaja.

El caso es que a la hora de amueblarla decidí ser práctica. Evidentemente me hubiera gustado gastarme un pastón en una cuna de súper diseño y en un mueble cambiador de lujo pero pensé que ese capricho ya me lo daría más adelante. Al fin y al cabo la cuna y el cambiador los van a usar máximo hasta los 2-3 años. Y la habitación que va después de esa, si la planteas bien, les durará hasta la adolescencia, que son muchos años más.

De hecho, el cambio de habitación de mi chico se va a precipitar un poco con la llegada de su hermanito. El nuevo miembro de la familia va a usar los muebles de Diego, aunque eso sí, lo ubicaré en otra habitación. Y mi niño este verano estrenará su habitación infantil, aunque eso lo contaré más adelante.

Antes de comprar cuna y cambiador lo primero de lo que me ocupé fue del armario. Tenía muy claro que eso iba a ser lo único que se quedaría por muchos años en la habitación y que tenía que ser capaz de adaptarse a varias etapas y a mucha ropa. Así que decidí hacerlo lo más grande posible.
Lo ubiqué en la pared más grande y la única en la que no estorbaba ni la ventana ni otras cosas. Así que encargué a un carpintero un armario de pared a pared y de suelo a techo totalmente a medida tanto interiores como exteriores. Es en blanco lacado y con puertas correderas. Muy sencillo y muy práctico, y espero que sea por muchos años.

La elección de la cuna fue muy fácil. Tenía que ser blanca, muy sencilla y del tamaño estándar (60 x 120). También tenía que tener el somier regulable a tres alturas y que un lateral fuera móvil, ahora explico porqué me alegro de mi elección.

Hasta los 5 o 6 meses, que es cuando el bebé empieza a adquirir más movimiento, el somier se mantiene a la altura más alta. Es mucho más fácil cogerlo y dejarlo, y tu espalda lo agradece. 
En cuanto el bebé empieza a darse la vuelta solo lo mejor para nuestra tranquilidad es pasarlo a la altura intermedia. Así aún disfrutas de cierta comodidad un tiempo más y evitas movimientos bruscos al dejarlo en la cuna, que lo que hacen es que el peque puede despertarse. Aunque el bebé sea capaz de mantenerse sentado a los seis meses, aun le queda mucho camino aún para aprender a incorporase él solito.
Entre los ocho y nueve meses, cuando el bebé empieza a gatear, es generalmente cuando aprende a incorporarse por si mismo. Es cuando ya no puedes fiarte ni un pelo porque el día menos pensado se pone de pie. Desde entonces está el somier de la cuna a la última altura.

Lo del lateral móvil no tiene mucha utilidad para dejar al niño en la cuna porque se necesitan las dos manos para bajarlo y con el peque a cuestas como que es bastante difícil. 
Sin embargo, si resulta práctico a la hora de cambiar las sábanas y hacer la cuna y si la mamá en cuestión está embarazada, como es mi caso. Ahora es cuando le estoy sacando más partido a esta función.

Nosotros compramos el modelo Estela de la marca Cotinfant a un precio de 219, 95€



Tal y como se ve en las fotos, opté por una decoración muy clásica y sencilla. El resto de mi casa es bastante moderna y me apetecía hacer algo diferente en la habitación del bebé.

El otro mueble imprescindible (por lo menos para mí), es la cómoda cambiador. Hay que tener en cuenta que te pasas una gran parte del día cambiándole el pañal al bebé, con lo cual es importante que tanto él como vosotros estéis cómodos en el proceso y tengáis todo a mano.
Es importante que el mueble tenga espacio de almacenaje para evitar tener que desplazarse a otros lugares a buscar las cosas con el peque a cuestas en muchas ocasiones, berreando.

Mi mueble tiene tres cajones, una puerta con dos estantes y una estantería exterior.
Sobre la cómoda tengo una cajita con las cremas que más usamos y las toallitas. En la estantería exterior que está en la parte más superior del mueble tengo las cestas con los pañales. También tiene espacio para dejar una pequeña palangana por si tiene el culto irritado, ya que en esos casos es mejor evitar el uso de toallitas para que cure más rápido.
En los cajones tengo los bodis y pijamas, que es la ropa que más a menudo se cambia. Y en la puerta el resto de productos que no tienen tanto uso y los recambios de pañales, toallitas, cremas, etc.

La colchoneta cambiador es bastante sencillita. De hecho, acabo de cambiarla por una nueva (en cuanto pueda le hago fotos y cuento qué tal), ya que como viente otro peque en camino, la inversión me va a compensar porque es algo a lo que le estamos dando mucho más uso del que pensaba en un principio. Diego tiene 22 meses y aún sigo cambiándolo en el cambiador, cada vez es más difícil mantenerlo ahí ya que no para quieto y apenas cabe, pero a mi me va muy bien esa altura para mi barriga y mi espalda. Y tener todo (menos la ropa) en un mismo sitio es muy práctico.

El mueble capricho fue la mecedora. Cuando la compramos, realmente eso pensé, que era un capricho, pero al final resultó que no. Durante toda la lactancia la usé casi todo el tiempo, era el sitio dónde estaba más cómoda para dar el pecho al peque. La mecedora y el sofá, porque en la cama me resultó imposible.
El único inconveniente es que cuando deje de usarla no tengo ni idea de dónde la colocaré...

La cortina no se aprecia apenas en las fotos, pero es que no tengo ni idea de como fotografiar una cortina para que se vea bien. El caso es que es muy sencilla, es un estor de lino blanco con rayas azules muy finitas. Espero poder mantenerla en el cambio de habitación.

Con la decoración, he de reconocer que he sido bastante escasa. Pero sabía que esta habitación no iba a durar mucho y no me he equivocado, no ha llegado ni a los dos años...
Colocamos dos estanterías blancas muy básicas para poner cositas, un cuadro y un vinilo. Para mí, quedó justo como quería; tranquila, despejada y limpia.
Mi intención también era que fuera fácil de limpiar, que pudiera limpiarla cada día sin tener que retirar mil cosas cada vez.

Ahora ya ha empezado la transformación. La he hecho pintar de blanco, hemos empapelado una pared y hemos cambiado la lámpara. Solo la cómoda y la cuna siguen ahí a la espera de que lleguen los nuevos muebles de Diego y poder trasladar lo del bebé a su habitación.

Voy justa de tiempo porque salgo de cuentas a finales de Agosto y los muebles nuevos llegarán o la última semana de julio o (gracias a que medio país se paraliza en agosto) la primera de septiembre.
Mi prisa es básicamente porque no quiero tener que pensar en muebles y decoración cuando llegue el bebé... Él los primeros meses va a dormir en nuestra habitación y Diego puede seguir en su cuna tranquilamente...

Si tengo suerte y llegan los muebles a finales de julio, intentaremos a ver qué tal se las apaña Diego en su cama de mayor. Sólo por aquello que dicen que es mejor no introducir cambios drásticos con la llegada del hermanito. Si este mes de margen hasta que nazca el peque nos da para que Diego se adapte a su cama, genial, si no pues no pasa absolutamente nada, lo intentaremos más adelante y ya está.

Espero que mi experiencia pueda ayudaros a algunas a la hora de planificar la habitación de vuestros bebés.
Yo en general estoy bastante contenta con los resultados, y ahora que estoy repitiendo la experiencia, no me arrepiento de las decisiones que he ido tomando. Incluso me doy cuenta de que en algunas cosas he sido demasiado práctica (o austera, jaja, como en la decoración) Aunque he de decir que tiene sus ventajas, puesto que ahora, con la planificación de las habitaciones no estoy teniendo ninguna dificultad ya que no hay muchas cosas que quitar o mover...

En cuanto pueda me gustaría dedicar una entrada al armario. Ahora mismo lo estoy reorganizando todo para repartirlo entre mis dos niños. Estoy empezando a lavar la ropita del bebé a menos de ocho semanas de salir de cuentas. Con Diego ya lo tenía todo absolutamente listo a estas alturas desde hacía un tiempo... ¡Qué diferente es todo cuando es el segundo embarazo!