viernes, 1 de agosto de 2014

Mi experiencia con: Béaba Babycook® Solo


He pensado que de vez en cuando iré publicando algún post explicando mis experiencias con los distintos productos que he ido comprando o me han regalado desde que nació mi primer hijo.

La Babycook® me la regalaron, pero la verdad es que es una de las cosas que pensaba comprar yo misma. Había escuchado maravillas sobre ella y me parecía algo muy práctico.
Empecé a utilizarla en marzo de 2013 (que es cuando mi hijo empezó a comer sus primeras papillas) y hasta ahora, agosto de 2014 aún la sigo usando. 

Se trata de un robot de cocina al vapor para las comidas de los bebés. Descongela, calienta, cocina y tritura.
Su principal ventaja es que en apenas 10-15 minutos tienes una papilla completa y 100% casera lista para comer. Además solo ensucias dos cacharros, que se lavan en un segundo a mano o en el lavavajillas.

Su funcionamiento es de lo más simple. La jarra contiene tres medidas (nivel de agua 1, 2 y 3), que se usan dependiendo de la cantidad o el alimento que vayas a cocinar. 
Por ejemplo, yo para hacer una papilla con pollo, calabaza, judías, calabacín y patata, llenando el cestillo de cocción hasta arriba, uso el nivel 3 de agua. Midiéndolo con la jarra, hay que depositar el agua en el agujero que hay en la parte superior. Encajas la jarra en su compartimento, introduces el cestillo de cocción en la jarra, cierras la tapa superior y le das al botón de cocinar. 
En unos 15 minutos, la máquina pitará diciéndote que ya está la comida lista.

Al abrir la tapa, todos los alimentos están cocinados al vapor en el cestillo, solo hay que sacarlo y reservarlo a un lado. En el fondo de la jarra queda el caldo de cocción, yo lo pongo todo en un vasito y así puedo dosificar mejor la cantidad que voy a necesitar.
En la jarra se ponen todos los alimentos y se añade la cantidad de caldo según el gusto de cada uno. Se pone la tapa antisalpicaduras y se cierra la tapa superior. Damos al botón de triturar y ya tenemos la comida de nuestro peque lista para dársela.

Después de todo este proceso, el cual apenas dura 2 o 3 minutos, la comida suele estar bastante caliente  para dársela al bebé, según el tiempo que hayas dejado pasar desde que pitó la máquina, o si hace frío o calor. ¡Hay que comprobarlo siempre!

Yo, como estoy en casa, siempre lo preparo al momento, pero la mayoría de gente suele preparar y hacer raciones para congelar. Mi hermana lo hace así y queda estupendo.

Cuando empiezan con las papillas, con el cestillo hasta arriba tenía para dos raciones, pero Diego sobre los 9 meses ya se lo zampaba todo de una vez. El tema de las cantidades depende mucho de cada bebé. 

Al principio la empecé a usar para hacerle compotas, que se supone que son más digestivas. Salían genial, mi marido rebañaba todo lo que se dejaba el peque, estaba encantado. Después empecé a prepararle la típica papilla de fruta en crudo, pero no tenía mucho sentido hacerlo en la máquina. Con la minipimer se tritura mucho mejor y es más práctico.
Hasta que no empezó a cenar, la hacíamos trabajar una vez al día, porque un buen día ya no quiso más compotas.
En estos 16 meses hemos usado la Babycook una media de dos veces al día mayormente. Nunca me ha fallado en todo este tiempo.
De hecho, aún la sigo usando depende de lo que haga de comer en casa. O si Diego no ha comido mucha "comida de mayor" le preparo un papillón cada vez que me parece.

Solo tengo una queja importante: la cuchilla. Tritura correctamente, pero según que tipo de carnes, cuestan mucho de triturar. La ternera, por ejemplo se le resiste bastante.

Creo que hay tres puntos de la máquina que son mejorables:
- La cuchilla.
- El botón de triturar debería tener una posición fija, para así no tener que estar accionando todo el tiempo el botoncito y poder hacer otra cosa en ese momento. Aunque ciertamente no se tarda mucho tiempo en esta operación, a mi en esos momentos de comidas me falta tiempo para todo, jaja.
- La calidad del plástico de la jarra. Se ha usado muchísimo, sí, pero enseguida se deterioró. Esta bastante hecha polvo, muy rayada y gastada, pero no afecta al funcionamiento de la máquina.

En general, creo que es un producto muy recomendable. Es muy práctico y rápido, algo que se agradece mucho cuando vas falta de tiempo, que con un bebé es casi siempre. Mi madre la adora, dice que a ella le hubiera encantado tener un cachorro así en su época.
Además, el tipo de cocción al vapor es de lo más sano que hay, y añadiendo un buen chorro de aceite de oliva quedan unos purés muy ricos.

Yo le estoy sacando muchísimo partido porque a mi peque le ha costado bastante empezar a comer trozos, y ya os digo que con casi dos años aún la sigo usando.
Además, cuando guarde la Babycook no será por mucho tiempo, porque de aquí a unos meses volveré a repetir todo el proceso con mi segundo hijo. ¡Espero que la máquina aguante!